domingo, 1 de agosto de 2010

Ropa: historia y lenguaje

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 Extraña prenda (paseando por Madrid)


Diferentes han sido las prendas de vestir que se han venido usando en las distintas épocas. Los gustos y las modas han cambiado con los tiempos, y también  los nombres con los que nos hemos referido a las distintas prendas. No menos curioso ha resultado el uso de la lengua para construir con ellas diferentes expresiones... Por citarlas en un cierto orden, seguiremos el utilizado para vestirnos. 


ROPA INTERIOR
Los romanos, que no llevaban medias ni calzas, aprendieron a usarlas de los germanos -que las necesitaban para proteger sus pies de un clima mucho más riguroso- pero no tomaron el nombre, sino que las denominaron con un derivado del que entre ellos designaba al calzado: calceus (zapato, en latín) que más tarde dio lugar a calcea (calza, en latín).

Con la evolución de la moda durante el medievo, las calzas fueron cada vez más largas, hasta alcanzar la cintura. Fue en el siglo XVI cuando se dividió la prenda en dos partes:
a/ la que cubría el abdomen y parte de los muslos que se siguió llamando calza (con su aumentativo calzones o su diminutivo calzoncillos)
b/ y la que cubría los pies y las pantorrilas, a la que llamaron calceta o medias calzas (actualmente calcetines y medias).

Las bragas (en latín, braca) podrían tener su origen en la voz braqui, nombre de una tribu celta que se asentó en el sureste de Francia y en el noroeste de Italia. Los braqui se distinguían de sus vecinos por usar unos calzones de cuero, que no usaba ninguna otra tribu de la zona. Posteriormente, y sobre todo en las armaduras, se acabó reforzando la parte delantera, que acabó llamándose bragueta. Ambos nombres, braga y bragueta, se referían a prendas masculinas.

Mucho más recientemente la prenda masculina comenzó a llamarse calza, y la femenina braga, aunque esto último no ocurrió en todos los idiomas... Por ejemplo, en catalán el calzoncillo es calçotet y las bragas son calces, ambos apelativos provenientes del mismo término.

También es curioso mencionar el uso de estos términos en algunas frases hechas como: "Pillar en bragas" por coger desprevenido, "Quedarse en bragas" por perderlo casi todo, "Dejar en bragas" por quitarle a alguien casi todas sus posesiones, "Hablar a calzón quitado" por hacerlo sin tapujos y "Tener calzones" por ser muy hombre... 


CAMISA
El nombre de la actual camisa proviene del latín tardío camisia, con el que se conocía a una prenda de origen germánico. Aunque hay quien le supone un origen griego en el término kamasón, con el significado de túnica. Como el origen griego aparece documentado y también refrendado por el término árabe qamis (con significado literal de camisa), parece lícito suponer que el término griego no ha cesado de cambiar sus formas en las diferentes lenguas, refiriéndose siempre a un mismo tipo de prenda. Los apelativos de camiseta, camisón, camisilla, camisola y demás, aluden a variaciones en la hechura de la pieza.

Esta prenda también nos ha dejado algunas frases hechas, de entre las que cabe destacar: "No llegar la camisa al cuerpo" por tener miedo, o "Meterse en camisa de once varas" por complicarse la vida sin necesidad.


PANTALONES
Las bragas de los pueblos galos y celtas son el antecedente de los pantalones. Cuando los bárbaros dinamitaron el Imperio Romano se popularizó su uso, fundamentalmente entre los campesinos y las gentes sencillas.

Entre la gente de cierta posición social, y hasta el siglo XVII, fue habitual el uso de bombachos cortos o de medias ajustadas, y una túnica suelta hasta la rodilla. Fue a finales del XVIII cuando apareció el término pantalón, proveniente del francés pantalon, formado con el nombre de Pantalone, personaje de la Commedia dell'Arte italiana. Este personaje, que vestía capa y pantalones amplios que le llegaban hasta la rodilla, fue denominado así en honor del santo patrono de Venecia San Pantaleone.

El pantalón fue prenda exclusivamente masculina durante mucho tiempo, y dio origen a la frase "Llevar los pantalones" por mandar y ser muy hombre; con idéntico significado a la de "Vestirse por los pies".

Respecto a la falda, como prenda de vestir que cae de la cintura hacia abajo, es probable su origen en el término germano falda, que significa pliegue. 


CHAQUETA
Seguimos con el chaleco, el chal, la chaqueta...

Los dos primeros provienen del árabe yalika (casaca del cautivo), alteración del turco yalak (chupa) que llegó hasta nosotros a través del sonido árabe yubba (túnica) y que designaba la parte del vestido que cubría el tronco, por debajo de la casaca. Es curioso observar que un nombre tan "moderno" como el de chupa, con el que designamos la cazadora o chaquetilla corta, generalmente de piel, viene de tan antiguo.

Otro caso es el de la chaqueta -prenda de vestir con mangas, que se ajusta al cuerpo pasando de la cintura y que se coloca por encima de otras prendas- cuyo nombre tiene su origen en el francés jaquette (chaqué) que deriva del francés antiguo jaque (jubón, almilla) y éste del también francés antiguo jacques (campesino). Aquí el nombre jacques, muy corriente entre las gentes del pueblo, pasó a designar todo el campesinado y más tarde a sus ropajes. Algo parecido a lo ocurrido con los juanetes, Juan Nadie, el John Bull inglés o el John Doe americano. "Cambiar de chaqueta" o "Más vago que la chaqueta de un guardia", son algunas de las frases que tienen origen en esta prenda. 


CALZADO
Pasando al calzado encontramos el término bota que proviene del francés botte y éste del gótico bauths (romo, rudo), lo que certifica que el término designaba primariamente a un calzado grosero y basto, forrado de pieles para protegerse del frío. Cuando este tipo de calzado se mejoró fue distintivo de buena posición social frente al calzado más sencillo y de poco abrigo de la gente del pueblo. Frases como "Ponerse las botas" lo certifican.


El tema parece no tener fin. Frente a términos como vestido y abrigo, que se explican por sí solos, encontramos otros de más reciente acuñación, con su pequeña historia detrás. Veamos algunos de ellos: corbata, bikini, pamela, rebeca, esmoquin, leotardos...

Después de este repaso a las prendas de vestir -sin las cuales iríamos "En porretas"-, es de esperar que todos seamos capaces de "Vestir de tiros largos", o al menos de "Vestir de punta en blanco".


2 comentarios:

Pal dijo...

Interesante análisis! Bravo! Toda una lección de etimología!. Es usted acaso filólogo?

JAS dijo...

De pequeño tenia una vecina que se llamaba Filomena, y algo se me pegó :)