domingo, 27 de noviembre de 2011

13 Rue del Percebe

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Calle Rue del Percebe (Rivas), a pocos pasos de la esquina: el nº 13


Nos encontramos en el municipio de Rivas Vaciamadrid, a unos 15 kilómetros del centro de la capital, siguiendo el eje de la A-3. Se trata de una típica ciudad dormitorio surgida de las tendencias urbanísticas que arroparon al tópico del adosado, como un modo de entender la vida.

Rivas se ve hoy como un gran municipio en el que, urbanización tras urbanización, se han alcanzado los cerca de 75.000 habitantes, que disfrutan de la comodidad que supone vivir en un pueblo tan tranquilo como bien comunicado con el centro de Madrid.

Actualmente trabajo en Rivas y desde entonces, una de las cosas que captaron mi atención, como captaría la de todos los que tuviesen la oportunidad de aproximarse, es la originalidad con la que se asignaron los nombres de algunas de sus calles.

Hace algunos días hube de ir al domicilio, atendiendo el requerimiento de un paciente que residía en la C/ Obelix... Ya en ese momento el nombre me pareció toda una singularidad, sobre todo porque se daba la circunstancia de que quién me llamaba era el típico cliente con un cierto sobrepeso.  Entiendo que no será necesario apostillar que me cuidé muy mucho de no prescribirle "poción mágica..."
 
Mi sorpresa fue total cuando comprobé que en el mismo barrio existían otras calles dedicadas a: Astérix, Panoramix, Anacleto, Profesor Bacterio, Rompetechos, Zipi y Zape, Capitán Trueno, Jabato, Carpanta, Mortadelo y Filemón, y también la Rue del Percebe, entre otras...  

Se me antoja necesario destacar que en el nº 13 de ésta última calle también vive gente, y lo cierto es que se lo toman con mucho sentido del humor...


sábado, 26 de noviembre de 2011

... ¡Tanto chorizo!

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Uno de los eslóganes más coreados o esgrimidos en las pancartas de las manifestaciones convocadas por los indignados del movimiento 15-M, fue aquél simpático...


"No hay pan para tanto chorizo"


... Que despertó mi curiosidad -no he podido evitarlo- respecto de la relación existente y que pudo llevar a que los ladrones fuesen calificados con el nombre de este popular embutido, tan nuestro...

En este caso, como en todos aquellos en los que existen diferentes teorías, una de dos: o no conocemos la exactitud del origen, o es posible que las dos teorías compartan un tronco común...

1/ En caló, una lengua que nunca tuvo una clara influencia sobre el castellano y que emplean los gitanos españoles, robar se dice "chorar" y ladrón "chori"... Desde aquí y en un intento de asimilar la catetez del popular embutido con la villanía de los ladrones, es posible que derivasemos en el verbo "chorizar", como sinónimo de robar y en el sustantivo "chorizo" como sinónimo de ladrón...

2/ Según la otra teoría fue a raíz del famoso Motín de Aranjuez, en el que las gentes asediaron su Palacio el 18 de marzo de 1808, con la intención de dar captura y muerte a Manuel Godoy, valido del Rey Carlos IV. Allí surgió un grito enaltecido por las masas, “¡Muerte al choricero!”... Y, es que por aquellas fechas, a los oriundos de Extremadura (Godoy había nacido en Badajoz) se les llamaba “choriceros” por sus estupendos productos ibéricos de bellota. Obviamente, el tono peyorativo que surgió de este evento hizo que los extremeños dejasen de ser llamados así. No así ladrones y raterillos. 



sábado, 19 de noviembre de 2011

Besismo




Benetton acaba de lanzar su última campaña "Besos Imposibles" (UNHATE) que, desde el primer día levantaba las ampollas que ya provocaron las anteriores

Tras sumergirnos en el análisis de los diferentes pósteres de esta firma italiana, sorprende la polémica que han suscitado siempre... Nunca pretendieron ser más que la ilustración de un gesto de amor entre seres que, por su diferente orígen, condición o color, deberíamos entender eternamente enfrentados, desde nuestra posición de ciudadanos "bienpensantes".

Me doy cuenta de que el problema, lo que de verdad debería molestarnos no son las imágenes de Oliviero Toscani, cuya escandalosa naturaleza nace de su potencial para chocar frontalmente con esa violenta "normalidad" que salpica nuestras vidas.

Conviene recordar que a pesar de que muchos lo crean, el nacionalismo no es concepto cuya simplicidad se detenga en ser una ideología ligada a un territorio. Decía George Orwell que el nacionalismo es el hábito de suponer que los seres humanos pueden ser clasificados como los insectos, por el que masas enteras de millones de personas pueden ser tranquilamente etiquetadas como "buenas" o "malas"...

El nacionalismo es el ansia de poder combinada con el autoengaño que subyuga al yo dentro del nosotros. Una definición -ésta- que nos permite acabar considerando, como formas de nacionalismo, a la mayoría de los "ismos" que conocemos, situándose inequívocamente el racismo como una de sus expresiones más encumbradas y categóricas.

Lo mejor que se ha escrito nunca sobre el nacionalismo/racismo probablemente sea el monólogo de Shylock, el prestamista judío de la obra "El Mercader de Venecia", de Shakespeare, que también pudimos ver en la película de Ernst Lubitsch, "To be or not to be", y que os invito a recordar...


"¿No tenemos ojos los judíos?
¿No tenemos manos?
¿Organos?
¿Dimensiones?
¿Sentidos, afectos, pasiones?
¿No comemos lo mismo?
¿No nos hieren las mismas armas?
¿No sufrimos las mismas dolencias... y nos curan los mismos remedios? 
¿No sufrimos en invierno y en verano el mismo frío, y el mismo calor que los cristianos?
... Y si nos pinchais... ¿No sangramos?
... Si nos hacéis cosquillas... ¿No reímos?
... Si nos envenenáis... ¿No perecemos?
... Y si nos ofendéis... ¿No vamos a vengarnos?
Si en todo lo demás somos iguales... ¡También en eso lo seremos!

Si un judío ofende a un cristiano... ¿Cuál es su bondad?... ¿La venganza?
Y si un cristiano ofende a un judío... ¿cuál debe ser su tolerancia?... Siguiendo vuestro ejemplo:... la venganza.

La maldad con que me instruís yo la ejecutaré. Y lo haré de tal modo que sin duda superaré a los instructores."



miércoles, 16 de noviembre de 2011

¡Demosgracia!

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La semilla de Europa nació en el momento en que la Grecia de los clásicos emprendió la aventura de colonizar a sus vecinos, exportando cultura, conocimientos y una forma de gobierno -la Democracia- que había germinado en las plazas de sus ciudades. 

Hoy me apena pensar que esa idea ha comenzado a quebrarse precisamente porque ese mismo país pretendió ejercer lo que parece el acto democrático por excelencia: un Referendum Nacional. Por tal motivo he tenido que escuchar, en numerosos medios y en boca de "reconocidos demócratas": que la idea griega de consultar al pueblo era un total despropósito.

Cada día siento menos pasión por una Democracia que -lo entiendo ahora- siempre me han sobrevendido y cuya idea, cuando vivíamos los estertores de una prolongada dictadura, llegué a abrazar como una bella ilusión, como un sueño deseable. 

 
"La dictadura es: ¡Calla la boca!... 
La Democracia es: Vale, sí, tú habla, habla..."   
(COLUCHE, Cómico francés)   
(lease el "tú habla" con el tono de pretender decir: 
"Tú habla, que para lo que te va a servir...")


El desencanto empezó a manifestarse puntualmente, a medida que fuimos conociendola, identificando la evidencia de que no era más que otra Dictadura en la que periódicamente se nos permitía elegir, sin demasiadas ayudas y sin criterios de objetividad, a la bestia parda que habría de manipularnos. 

Poco a poco este descontento fue creciendo, hasta cristalizarse en un movimiento pujante y dinámico que ha protagonizado la actualidad de los últimos meses y cuyo nombre ya nos aclara su razón de ser: "¡Democracia Real Ya!".

Analizando la historia reciente me doy cuenta de que en nuestro país nunca, ni tampoco nadie, ha ganado realmente unas elecciones: los resultados siempre vinieron condicionados por la necesidad de acabar, por parte de un amplio sector del electorado, con el gobierno anterior. No votamos para entronar a un vencedor, ni para apostar por unas ideas que nos seduzcan o a quien queramos encomendar nuestro futuro inmediato, sino para apartar a quienes nos han decepcionado o defraudado.

Nuestra historia también evidencia que nunca nadie, ningún dirigente ni partido hizo cuanto había prometido; dejó de sorprendernos haciendo algo de lo que no nos había informado; nos ahorró algún engaño; ni evitó rodear sus costados de fraudes, o de chorizos... Tampoco ninguno evitó pactos con los nacionalismos, acuerdos que contribuyeran a lesionar, de algún modo, la cada vez más comprometida y frágil idea de unidad nacional.

Resulta particularmente decepcionante el recordar el número de ocasiones en las que, a lo ancho de los 33 años de vigencia de nuestra constitución, se ha recurrido a consultar al pueblo "soberano" fuera del marco de unas obligadas elecciones.



En unos días volveremos a votar. Con una más que probable y amplia mayoría lo haremos para desbancar al partido de José Luis Rodríguez Zapatero, dándole indirectamente nuestra confianza a Mariano Rajoy, un político que nunca consiguió salir del Muy Deficiente, en cuantas encuestas de valoración personal se han publicado a lo largo de los últimos años...

Será como apostar por un jugador de naipes, en una mesa en la que es el único que no quiere enseñar sus cartas... Hasta su mano derecha, la Secretaria General del PP, María Dolores de Cospedal, admite que su líder calla más de lo que dice, prediciendo que habrá protestas en la calle cuando el gobierno del PP ponga en marcha sus "medidas"... 

¡Señores!... ¡Seamos serios!... ¿Es esto una Democracia?... ¡Porque si es así yo también me declaro objetor de conciencia!



domingo, 13 de noviembre de 2011

El fusilamiento de Cristo

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Actual monolito erigido al Sagrado Corazon
El 30 de mayo de 1.919, con la inauguración de este monumento, el Rey Alfonso XIII, siendo entonces pontífice Benedicto XV, consagró España al Sagrado Corazón de Jesús.

Nos encontramos en el "Cerro de los Ángeles", un destacado promontorio situado en el término municipal de Getafe, en el sur de la provincia de Madrid, y que por su ubicación viene siendo considerado el Centro Geográfico peninsular

Desde entonces, en este lugar, por su relevancia y la mística de su situación, se concentran: el Monasterio de las Carmelitas y la Ermita de Nuestra Señora de los Ángeles, amén del templo que se encuentra bajo las escalinatas del monolítico conjunto monumental, erigido en honor al Sagrado Corazón de Jesús.

Con el inicio de la Guerra Civil el destino quiso que el otero se encontrase en zona republicana, aspecto que fue motivo suficiente para cambiarle el nombre. 

Fusilamiento de Cristo
Pasó a llamarse "El Cerro Rojo" y fue testigo de uno de los más curiosos acontecimientos en la dilatada historia religiosa de nuestro país: el fusilamiento de Cristo. El 28 de julio de 1.936, tal y como ilustra la fotografía, un grupo de milicianos ejecutó esta tan simbólica sentencia.

Cuentan las crónicas que nos llegan de las Carmelitas que ocupaban el monasterio, que un milagro quiso que el Corazón de Jesús, a pesar de ser la supuesta diana a la que apuntaba el pelotón, no recibiese ningún impacto de bala... Aunque sospecho que este asunto se explicará mejor recurriendo a la mala puntería de los implicados.

Unos días más tarde, el 7 de agosto, los republicanos procedieron a dinamitar los restos del monumento, esparciendo sus pedazos. 

Años después, en momento de saludable crecimiento económico de la dictadura, Francisco Franco ordenó su reconstrucción... El 25 de junio de 1.965 volvió a inaugurarse, renovándose la consagración de España al Sagrado Corazón.

Restos del antiguo monumento

Los restos del antiguo monumento, el original, aún pueden verse conservados y hasta cierto punto reconstruidos, frente al nuevo conjunto escultórico.


sábado, 12 de noviembre de 2011

En el fondo del mar

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Madrid está particularmente sucia, en estos momentos. No es que pueda decirse que en el pasado fuese una ciudad limpia, no: personalmente no recuerdo ninguna época del medio siglo que he vivido, en la que se la pudiera calificar así... 

Pero es que en este momento, en que confluyen una serie de circunstancias capitaneadas por la ubicua crisis económica, los recortes que pretenden reducir las deudas que asfixian a la administración; junto a la escasez de lluvias de los últimos meses y la probable desidia de los miembros de una corporación, más pendientes de los destinos que les depararán las próximas elecciones generales, que de sus actuales obligaciones: las calles visten desagradables, sucias y malolientes.

A los estragos producidos por las penurias climáticas y presupuestarias, han de añadirse los del escaso civismo de una población que aún no aprendió que la mejor manera de limpiar es evitando ensuciar.  

¿Y qué decir de la impunidad para con determinadas prácticas?... Todas las superficies lisas de la ciudad deslucen invadidas de pegatinas multicolores: postes, buzones, cajas de contadores, etc... ¡Por favor, que alguien pare ya a los cerrajeros!. ¡Desde los despliegues de su promoción podría deducirse, matarile, rile, rile, que todas nuestras llaves están en el fondo del mar!



miércoles, 9 de noviembre de 2011

Nunca cambiaremos...

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En estos días de campañas y lizas electorales, quisiera dejar mi grano de arena en pro del mantenimiento de una cierta neutralidad, porque los españoles tenemos tendencia a ejercer la hinchada por colores, incluso por aquellos que nada tienen que ver con los estadios.

Como ciudadano que no piensa votar a ninguno de los dos partidos tradicionalmente enfrentados, como tampoco y consecuentemente a ninguno de los candidatos recientemente invitados al debate que acaparó la actualidad de la semana, quiero cultivar la objetividad manifestando que, al contrario de lo que suelen afirmar la mayoría de los sondeos publicados: en esta puntual ocasión Rajoy no superó a Rubalcaba.

Entiendo que el próximo Presidente del Gobierno será Mariano Rajoy, que las aventajadas intenciones de voto que le otorgan las consultas es aplastante e incuestionable; pero es también cierto que no alcanzan a dotarle, al líder del PP, de la magia de ganar incluso cuando pierde.

Rubalcaba habló mirando a su interlocutor, pero Rajoy leyó evitando las cámaras y depositando más de 400 veces la vista, sobre el conjunto de datos con los que se acompañaba.

El candidato del PSOE degranó un directorio de intenciones, de medidas concretas, pero Rajoy mantuvo su actitud de no hacer concesiones más allá de los imprecisos eslóganes, cadena de perogruyadas con la que sujetar el pasto de la vaca del cuento: "crearemos empleo - por lo que habrá más gente pagando a la Seguridad Social - consecuentemente podrán pagarse más pensiones, etc...". Por no responder, tampoco dió respuesta a las preguntas concretas que le planteó su interlocutor.

El representante popular persistió en su tan reiterada como irreal inclinación a culpabilizar al PSOE de todos los males: de la burbuja inmobiliaria, del paro, de su gestión económica; sin querer ceder ni un ápice ante la evidencia de que esta crisis está enraizada en la historia de nuestros dos últimos decenios, y que son Ayuntamientos o Comunidades Autónomas del PP los que en estos momentos están más endeudados.

En fin, entiendo que "el cambio" al que aluden las vallas publicitarias del PP se producirá en el mismo momento en que Mariano Rajoy ocupe la Moncloa: será entonces cuando rompa su ladino silencio, conoceremos sus intenciones y entenderemos los motivos por los que no las compartió antes.


domingo, 6 de noviembre de 2011

No la pidas así




Nuestra historia se compone de grandes civilizaciones que compartieron el eje conceptual de un respeto casi sagrado a la muerte y para con los muertos... Pero hoy hemos cambiado: es evidente que nos hemos desespiritualizado, que la religión ha minimizado su presencia, contrayendo las fronteras del espacio de protagonismo que vino ocupando en la concepción social del existir. 

Con ello, el culto a los muertos fue reducido a la mínima expresión que supone llevar unas flores, durante la visita programada al cementerio, en los primeros días del mes de noviembre.

Al mismo tiempo hemos retrocedido, de la mano del Capitalismo, hacia concepciones más materialistas de la existencia, las del "tanto tienes tanto vales", planteamientos en los que todo, hasta el intangible etéreo de los sentimientos, tiene un precio.

Ante tales configuraciones del pensamiento la muerte no podía dejar de ser una atractiva posibilidad de negocio, sin altibajos, sin crisis ni riesgos: cada día mueren unos 800 españoles y, si Dios no lo remedia con un milagro, siempre será así... Cada año cerca de 300.000 fallecimientos demandarán espacio, flores, caja y despedida, necesidades que generan un mundo de ofertas cuyo valor y calidades estarán en consonancia con los posibles, la supuesta alcurnia o el -tan humano y personal- deseo de protagonismo...




Aún así me resulta dificil, aunque no imposible, admitir el hecho de que incluso después de muertos debamos seguir contribuyendo, abonando periódicos impuestos municipales por un espacio -el que ocuparemos- que apenas genera gastos... Pero lo que ya me parece intolerable, por vergonzante e irrespetuoso, es que se reclame el pago de esas tasas a través de pegatinas estampadas en las lápida, como se viene haciendo en el cementerio de Torrero (Zaragoza).