sábado, 30 de julio de 2011

Los otros malacatones...

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Algo así justifica explicando el frenazo en seco, la necesidad de recular para, desde la cámara del Iphone y tras bajar la ventanilla, poder fotografiarlo sin más intención que la de divulgar y compartirlo.

Este aviso que ví en una localidad del suroeste madrileño, colgado en el acceso a un chalet en construcción, enmarca, y lo hace sin reparos ni cosmética alguna, a la totalidad de nuestros tópicos más xenófobos.

La lectura reflexiva del texto mece las interpretaciones y con las conclusiones fluyen sentimientos de la más diversa índole, que van desde la insinuación racista de una muy particular violencia del colectivo al que se hace mención, pasando por la pasividad o inutilidad de otras formas -las más prosaicas- de cuidar el patrimonio personal: las diferentes fuerzas de orden público, los vigilantes jurados, etc...

Sin más evidencia que la de recordar, basándonos en nuestra trayectoria histórica de occidentales, esa particular inclinación a saquear, esclavizar, conquistar, colonizar, someter o tiranizar, cuando no a matar... que nos ha caracterizado siempre y allá adónde fuesemos, creo estar en disposición de poder asegurar que el aviso más temido, que el cartel más terrorífico y eficaz en materia preventiva, contendría un mensaje en la línea de aseverar algo parecido a:


"¡Ojo con el hombre blanco que anda suelto!"



miércoles, 27 de julio de 2011

Hagamos buenas migas!

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A cada región sus platos, a tal más sabroso, a cual más elaborado, aunque de cada rincón podría destacarse uno, indiscutiblemente más popular que los demás allende sus fronteras... Así tendríamos el Cocidito madrileño, la Paella valenciana, la Fabada asturiana o el Pote gallego, el Gazpacho andalúz, el Marmitako ó la Escudella, por citar a los más conocidos y sin pretender menosprecio para los demás.

Las Migas se erigen, y en esto no admitiré discusiones, en claras protagonistas de la gastronomía de mi tierra extremeña. Originariamente vinculadas al pastoreo que las divulgó a través de la trashumancia, acabaron siendo primero conocidas y después apreciadas, en todas aquellas provincias del interior a las que mis antepasados tenían acceso, en su constante intento de mejorar la calidad de los pastos para su ganado. 

Las Migas son uno de esos alimentos a los que embadurna la magia de lo social. Elaborarlas y compartirlas acaba siendo una inmersión en la mística complicidad del compañerismo, tal y como ocurre con la Sidra asturiana, que nunca se degustaría en soledad, sino con el uso y disfrute de la buena compañia.

Quizá por eso las Migas nos legasen algunos entrañables dichos, como éstos: 

"Hacer buenas Migas" que suele emplearse para designar las relaciones que transpiran "buen rollo".

"¡La cosa tiene Miga!", que expresaría la existencia de fundamento y trasfondo en una cuestión.

Y sospecho, aunque confieso que la sospecha no es más que un pálpito, sin más evidencia que el deseo de que así sea, que la palabra "Amigo-a" compartiría raíz común con el plato de mis ancestros...



lunes, 25 de julio de 2011

¡La puta que te parió!

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Las expresiones ubican a los pueblos, como tantas otras notas de su idiosincrasia: el folklore, las costumbres, la gastronomía... Incluso o debería decir que sobre todo, acaban pareciéndonos mucho más propias, originales y características, aquellas que a priori nos resultan políticamente más incorrectas. 
En Jarandilla de la Vera, en la provincia de Cáceres, siempre fueron muy dados a acabar sus frases refiriéndose a "La puta que le parió a uno"...  Que si: "La puta que te parió!" (interjeción); "Mecagüen la puta que te parió!" (amenaza un tanto escatológica); "Qué hijo de la gran puta estás hecho!" (apreciación)... etc... lo cierto es que son muchos los giros y las expresiones con las que se alude a la supuestamente escasa honra de la progenitora de nuestro interlocutor...
Por este motivo podría asegurarse que los jarandillanos ocuparíamos, en clara lid con los vascos, un destacadísimo lugar en el ranking de las poblaciones peor "habladas" de esta p... península!
Dicho sea ésto y sea de paso, no habrá de extrañar la existencia de un Restaurante en la localidad, cuyo nombre sea Puta Parió... Famoso en una buena parte de la geografía nacional y uno de los lugares más visitados por quienes acudieron a nuestro pueblo, a lo largo de las últimas décadas. 
Debemos el local a Pedro, un jarandillano que tendrá sus apellidos, como todo hijo de vecino, aunque confieso haberlos olvidado por referirse todo el mundo a Pedro Puta Parió, cuando hablan de él...
No sería justo otorgar al nombre todo el mérito del éxito del garito ya que contribuyeron también, aunque en mucho menor medida, su excelente gastronomía y la singular personalidad del dueño.
Actualmente jubilado, Pedro pasó el relevo a uno de sus hijos, quién abrió "Puta Parió II", en una casa cercana al negocio original, que en su día habitó D. Luis de Quijada, quien fuera mayordomo de nuestro emperador Carlos I.

martes, 19 de julio de 2011

Citas quincemayistas


Puerta del Sol, de Madrid


Una selección de los lemas, las frases y las pancartas surgidas de las protestas que se iniciaron el 15M, que más han llamado la atención a los ciudadanos:

1. "No somos antisistema, el sistema es anti-nosotros"
2. "Me sobra mes a final de sueldo"
3. "No hay pan para tanto chorizo"
4. "¿Dónde está la izquierda? al fondo, a la derecha".
5. "Si no nos dejáis soñar, no os dejaremos dormir".
6. "Se alquila esclavo económico"
7. "Se puede acampar para ver a Justin Bieber pero no para defender nuestros derechos"
8. "Error 404: Democracia not found"
9. "Error de sistema. Reinicie, por favor"
10. "Esto no es una cuestión de izquierda contra derechas, es de los de abajo contra los de arriba"
11. "Vivimos en un país donde licenciados están en paro, el presidente de nuestro gobierno no sabe inglés...y la oposición tampoco"
12. "Mis sueños no caben en tus urnas"
13. "Políticos: somos vuestros jefes y os estamos haciendo un ERE"
14. "Nos mean y dicen que llueve! "
15. "No falta el dinero. Sobran ladrones"
16. "¿Qué tal os va por España"?- Pues no nos podemos quejar. O sea, que bien ¿no?- no, que no nos podemos quejar."
17. "No es una crisis, es una estafa"
18. "No apagues la televisión... Podrías pensar"
19. "¡¡Tengo una carrera y como mortadela!!"
20. "Manos arriba, esto es un contrato"
21. "Ni cara A, ni cara B, queremos cambiar de disco"
22. "Rebeldes sin casa"
23. "Democracia, me gustas porque estás como ausente"
24. "Nosotros buscamos razones, ellos victorias"
25. "Cuando los de abajo se mueven, los de arriba se tambalean"

26. "No nos vamos; nos mudamos a tu conciencia!"



sábado, 9 de julio de 2011

Un punto azul pálido




"Un punto azul pálido" es una fotografía de la Tierra tomada por la nave espacial Voyager 1, sobrepasando la órbita de Saturno y a una distancia de 6.000 millones de kilómetros. Es también el título de un libro de Carl Sagan, inspirado en la fotografía. 

Muestra la Tierra que aparece como una mota de azulada luz, casi imperceptible por el fulgor del Sol. La foto fue tomada el 14 de febrero de 1990. En 2001 Space.com la seleccionó como una de las diez mejores fotos científicas del espacio, de la historia.




Los comentarios de Carl Sagan sobre esa histórica foto, que aparecen como colofón de la serie Cosmos, fueron los siguientes:
  
"Mira ese punto. Eso es aquí. Eso es casa. Eso es nosotros. En él se encuentra todo aquel que amas, todo aquel que conoces, todo aquel del que has oído hablar, cada ser humano que existió, vivió sus vidas. La suma de nuestra alegría y sufrimiento, miles de confiadas religiones, ideologías y doctrinas económicas, cada cazador y recolector, cada héroe y cobarde, cada creador y destructor de la civilización, cada rey y cada campesino, cada joven pareja enamorada, cada madre y padre, cada esperanzado niño, inventor y explorador, cada maestro de moral, cada político corrupto, cada “superestrella”, cada “líder supremo”, cada santo y pecador en la historia de nuestra especie vivió ahí – en una mota de polvo suspendida en un rayo de luz del sol.

La Tierra es un muy pequeño escenario en una vasta arena cósmica. Piensa en los ríos de sangre vertida por todos esos generales y emperadores, para que, en gloria y triunfo, pudieran convertirse en amos momentáneos de una fracción de un punto. Piensa en las interminables crueldades visitadas por los habitantes de una esquina de ese pixel para los apenas distinguibles habitantes de alguna otra esquina; lo frecuente de sus incomprensiones, lo ávidos de matarse unos a otros, lo ferviente de su odio. Nuestras posturas, nuestra imaginada auto-importancia, la ilusión de que tenemos una posición privilegiada en el Universo, son desafiadas por este punto de luz pálida. 

Nuestro planeta es una mota solitaria de luz en la gran envolvente oscuridad cósmica. En nuestra oscuridad, en toda esta vastedad, no hay ni un indicio de que la ayuda llegará desde algún otro lugar para salvarnos de nosotros mismos. 

La Tierra es el único mundo conocido hasta ahora que alberga vida. No hay ningún otro lugar, al menos en el futuro próximo, al cual nuestra especie pudiera migrar. Visitar, sí. Colonizar, aún no. Nos guste o no, en este momento la Tierra es donde tenemos que quedarnos. 

Se ha dicho que la astronomía es una experiencia de humildad y construcción de carácter. Quizá no hay mejor demostración de la tontería de los prejuicios humanos que esta imagen distante de nuestro minúsculo mundo. Para mí, subraya nuestra responsabilidad de tratarnos los unos a los otros más amablemente, y de preservar el pálido punto azul, el único hogar que jamás hemos conocido.


martes, 5 de julio de 2011

El Fujitsu


Cada año las celebraciones del Día del Orgullo Gay giran en torno al 28 de junio, fecha en que se conmemoran los disturbios de Stonewall (Nueva York, año 1969), que marcaron el inicio del Movimiento de Liberación Homosexual

Tales celebraciones tienen lugar en una diversidad de escenarios, de entre los que cabría destacar, por su elevada capacidad de convocatoria, aquellos que brinda la ciudad de Madrid en general, y su barrio de Chueca en particular.

En este año 2011 no nos asaltó la sorpresa, cabía esperarlo por no ser diferente a cuanto viene ocurriendo en cada convocatoria: una vez más el Día del Orgullo Gay no estuvo exento de sus correspondientes aderezos de salpimentada polémica... 


1/ Pocos días antes el Obispado de Alcalá editaba una guía con la que incidía en la posibilidad de curar la homosexualidad, a través de la saludable lectura de los textos bíblicos...

2/ Visto el auge obtenido por el partido conservador (P.P.) en las pasadas elecciones autonomicas y locales, así como la victoria que parecen augurarle los sondeos de intención de voto para 2012 y con ocasión de las próximas Generales: el colectivo proclama no estar dispuesto a dar "ni un paso atrás", en lo que a derechos conquistados se refiere.

3/ Se alerta acerca de una cierta relajación en las campañas de prevención de la expansión del SIDA, que podría explicar una reciente desaceleración del retroceso, en el número de contagios de esta enfermedad.

4/ La polémica más original y diferenciada, por intentar referirme a ella aparcando cuando pudiera parecer meramente crítico o despectivo, fue la surgida entre la Organización de los Festejos y el Ayuntamiento de Madrid. Este último, basándose en una Ordenanza Municipal que prohibe ciertos niveles de ruidos en las inmediaciones de determinadas instituciones (Residencia de Ancianos Gravina, a pocos metros de la Plaza de Chueca), pretendía evitar la estridencia de los altavoces en conciertos y actuaciones en directo, sustituyendolos por auriculares que recogerían la retransmisión radiofónica del sonido a través de la emisora Loka FM (96.0). En, fin: una ocasión promocional -para próximas convocatorias- que Fujitsu debería someter a consideración...

En este contexto, no resulta de extrañar que hasta una calle de las cercanías lleve nombre de interjeccíon...


Para ver más fotos del Desfile del Día del Orgullo Gay, en Madrid, pulsa aquí



domingo, 3 de julio de 2011

Vivir sin máscaras


Estamos tan condicionados para pensar 
y comportarnos de una determinada manera 
que en la sociedad actual ser auténtico 
es un acto casi revolucionario.


Se cuenta que un reconocido y anciano catedrático de psicología llevaba décadas investigando acerca de la epidemia de vacío existencial y de sinsentido vital que padecían la mayoría de seres humanos. Si bien solía proyectar ante los demás una imagen de seriedad y seguridad, en soledad reconocía sentirse triste y confundido. No acababa de comprender por qué, a pesar de seguir al pie de la letra todo lo que el sistema le decía que tenía que hacer para lograr éxitos y riquezas materiales, en el fondo de su corazón se sentía tan pobre y vacío.


"¿Qué más da lo que piense la gente?
La opinión de otras personas solo tiene importancia 
si nosotros se la concedemos"

"En vez de mostrarnos auténticos,
honestos y libres,
solemos interpretar un personaje 
que es del agrado de los demás"
 
Y así siguió hasta que una mañana entró en una concurrida cafetería y pidió una manzanilla. Seguidamente, la joven camarera cogió una bolsita prefabricada con una mano y un cuenco lleno de ramitas y hojas secas con la otra. Y muy amablemente le preguntó: "¿Cómo la quiere: normal o natural?".

Sorprendido, el catedrático señaló el cuenco con hojas secas. Y mientras se estaba tomando la infusión, obtuvo la revelación que llevaba décadas buscando. Se abalanzó sobre la camarera y le dio un sonoro beso de agradecimiento. Entusiasmado, le dijo: "¡En esta sociedad lo normal no tiene nada que ver con lo natural!". Y salió con una sonrisa de oreja a oreja, como si hubiera encontrado un tesoro.

La sociedad contemporánea se ha convertido en un gran teatro. Al haber sido educados para comportarnos y actuar de una determinada manera, en vez de mostrarnos auténticos, honestos y libres -siendo coherentes con lo que en realidad somos y sentimos-, solemos llevar una máscara puesta y con ella interpretamos a un personaje que es del agrado de los demás. Si bien vivir bajo una careta nos permite sentirnos más cómodos y seguros, con el tiempo conlleva un precio muy alto: la desconexión de nuestra verdadera esencia. Y en algunos casos, de tanto llevar una máscara puesta, nos olvidamos de quiénes éramos antes de ponérnosla.

Lo cierto es que algunos sociólogos coinciden en que en nuestra sociedad ha triunfado el denominado "pensamiento único". Es decir, "la manera normal y común que tenemos la mayoría de pensar, comportarnos y relacionarnos". Así, al entrar en la edad adulta solemos ser víctimas de "la patología de la normalidad". Esta sutil enfermedad -descrita por el psicoterapeuta alemán Erich Fromm- consiste en creer que lo que la sociedad considera "normal" es lo "bueno" y lo "correcto" para cada uno de nosotros, por más que vaya en contra de nuestra verdadera naturaleza.


LA ELOCUENCIA DE LA VANIDAD

Dime de qué presumes y te diré de qué careces"
(refrán popular)

A pesar del malestar generalizado, solemos priorizar el "cómo nos ven" al "cómo nos sentimos". Tanto es así que para muchos la pregunta de cortesía "¿cómo estás?" supone todo un incordio. La mayoría nos limitamos a contestar mecánicamente: "Bien, gracias". Y en caso de no poder escaquearnos, enseguida redirigimos la conversación hacia cualquier "charla banal". Es decir, la utilizamos para fingir que nos estamos comunicando, cuando en realidad lo único que estamos haciendo es llenar con palabras un potencial silencio incómodo.

En este contexto social, algunos individuos ocultan sus miserias y frustraciones tras una fachada artificial que seduzca e impresione a los demás. La paradoja es que cuanto más intentamos aparentar y deslumbrar, más revelamos nuestras carencias, inseguridades y complejos ocultos. De hecho, la vanidad no es más que una capa falsa que utilizamos para proyectar una imagen de triunfo y de éxito. Es decir, la máscara con la que en ocasiones cubrimos nuestra sensación de fracaso y vacío. Si lo pensamos detenidamente, ¿qué es la "respetabilidad"? ¿Qué es el "prestigio"? ¿Qué es el "estatus"? ¿Qué tipo de personas lo necesitan? En el fondo no son más que etiquetas con las que cubrir la desnudez que sentimos cuando no nos valoramos por lo que somos.

En este sentido, ¿qué más da lo que piense la gente? De hecho, ¿quién es la gente? Nuestra red de relaciones es en realidad un espejismo. En cada ser humano vemos reflejada nuestra propia humanidad. Por eso se dice que los demás no nos dan ni nos quitan nada; son espejos que nos muestran lo que tenemos y lo que nos falta. La gente no nos ve tal y como somos, sino como la gente es. O como dijo el filósofo Immanuel Kant, "no vemos a los demás como son, sino como somos nosotros". De ahí que la opinión de otras personas solo tiene importancia si nosotros se la concedemos.


DEJAR DE FINGIR

"La verdad que nos libera suele ser 
la que menos queremos escuchar" 
(Anthony de Mello)

Un leoncito apenas recién nacido se quedó rezagado y se perdió, pero un grupo de ovejas se cruzó en su camino y le adoptó como un miembro más de su rebaño. El animal creció convencido de que era una oveja, aunque, por más que tratara de balar, solo lograba emitir débiles y extraños rugidos; y por más que se alimentara de hierba, cada vez que veía a otros animales sentía el deseo de devorar su carne. Y por ello, a diferencia del resto de ovejas, que pastaban plácidamente, el felino solía estar angustiado y triste.

Los años pasaron y el animal se convirtió en un león corpulento y fiero. Y una mañana, mientras el rebaño descansaba a orillas de un lago, apareció un león adulto. Todas las ovejas huyeron despavoridas. Y lo mismo hizo el león que creía ser una oveja, que enseguida quedó a merced del león adulto. Nada más verlo, el león cazador no pudo evitar su sorpresa al reconocer a uno de los suyos. Y sorprendido, le preguntó: "¿Qué haces tú aquí?". Y el otro, aterrorizado, le contestó: "Por favor, ten piedad de mí. No me comas, te lo suplico. Solo soy una simple oveja". "¿Una oveja? Pero ¿qué dices?". El león adulto arrastró a su camarada a orillas del lago y le dijo: "¡Mira!". El león que creía ser una oveja miró, y por primera vez en toda su vida se vio a sí mismo tal como era. Sus ojos se empaparon en lágrimas y soltó un poderoso rugido. Acababa de comprender quién era verdaderamente. Y nunca más volvió a sentirse triste.


SEGUIR NUESTRA VOZ INTERIOR

"No dejéis que el ruido ahogue
vuestra propia voz interior.
Ella ya sabe lo que vosotros 
realmente queréis ser"
(Steve Jobs)

No importa quiénes seamos, qué decisiones tomemos o cómo nos comportemos. Hagamos lo que hagamos con nuestra vida, siempre tendremos admiradores, detractores y gente a quien resultemos indiferentes. Pero entonces, si nuestras relaciones se sustentan sobre este juego de espejos y proyecciones, ¿por qué fingimos? Seguramente por nuestra falta de confianza y autoestima.

Para cultivar una sana relación de amistad con nosotros mismos, lo único que necesitamos es modificar la manera en la que nos comunicamos con nosotros a través de nuestros pensamientos. Solo así podremos aceptarnos, respetarnos y amarnos por el ser humano que somos, con nuestras cualidades, virtudes, defectos y debilidades. Lo demás son comentarios, ruido que hace la gente para no escuchar su propio vacío. Lo que está en juego es nuestra libertad para ser "auténticos"; convertirnos en quienes verdaderamente somos, siguiendo los dictados de nuestra propia voz interior. Eso sí, debido a las múltiples capas de cebolla con las que hemos sido condicionados, hoy día ser uno mismo es un acto revolucionario.

 EL PAÍS SEMANAL
(03/07/2011)