jueves, 29 de septiembre de 2016

Tomar Partido?



Entre estas dos fotografías, la que precede y la que sigue a estas líneas, apenas median unas semanas: la primera, en la que parece haberse detenido el tiempo, se tomó en Tarifa (Cádiz/Andalucía) a principios del mes de septiembre; la otra es de hoy, de la puerta de la Sede Nacional del PSOE, en la calle Ferraz de Madrid, ilustrando la expectación que generan las desavenencias de algunos barones, para con la gestión de Pedro Sánchez.

Desde el simbolismo y la estética de la primera y lo que acontece en la segunda, saltan chispas de una incuestionable evidencia: existen en sus filas concepciones bien distintas de lo que ha de ser este partido... 


Aún así, nunca podrá justificarse el intento de apartar al único líder que fue elegido por las bases, en el contexto de las primeras elecciones primarias en la historia del Partido Socialista. Mucho menos aún por ejercer su naturaleza, hacer lo que se le pide y que lleva escrito en sus genes: oponerse a un Gobierno del Partido Popular.

Es probable que la profunda brecha existente entre los miembros de su Comité Directivo suponga el principio del fin de este partido, podría ser... Pero si los socialistas apoyasen, aunque sólo fuera a través de su abstención, a un nuevo Gobierno de Mariano Rajoy: el devenir sería aún más irreparable y su final más probable.