viernes, 24 de abril de 2015

Oso y Madroño



En la Puerta del Sol, desde hace relativamente poco tiempo, aunque su presencia parezca más añeja que el tocino de algunos cocidos de garbanzos, nos encontramos el emblemático grupo escultórico del Oso y el Madroño, muy socorrido a la hora de decidir punto de encuentro en Madrid, y con el que "los gatos" se sienten tan identificados.

En realidad se trata de una abstracción de las armas que componen el escudo de la ciudad: un oso rampando, herguido y apoyado sobre el tronco de un madroño frutado. 

El oso está presente en el escudo de la ciudad desde el siglo XIII, por decisión de Alfonso VIII. En cuanto al madroño, más reciente, vendría a representar un viejo conflicto de la Villa con la Iglesia, a la hora de repartirse la posesión de los montes. 


Ambas cosas: osa (porque parece ser que se trata de una osa) y madroño, habrían sido elementos antaño muy presentes, entre los componentes de la flora y fauna madrileña. Ni que decir tiene que ambos habrían venido muy a menos, hasta el punto de extinguirse los osos, fuera del recinto de los zoos que los albergan.

Aún así llama poderosamente la atención la presencia de tanta osa en el escudo de la comunidad de Madrid: en este sentido no debemos olvidar que las siete estrellas que lo rodean y que también lucen en su bandera, representan a la constelación de la Osa Menor.





domingo, 19 de abril de 2015

Acrópolis



La Acrópolis es uno de esos lugares que se han de visitar al menos una vez en la vida.

Constituye la puesta de largo de Atenas para la fiesta de la Humanidad... Su permanente contribución a la cultura, la ofrenda a los caprichosos moradores del Olimpo en general y a su protectora -la sapiente Atenea- en particular.

Un paradigma en piedra que sintetiza, en la cima de esta ciudad, todo aquello que el ser humano es capaz de construir, de destruir y de pretender recuperar.

(pulsar para ver)


Bajando el Nalón

En Asturias aún quedan lugares así, como este desembarcadero en la dembocadura del río Nalón, a su paso por las localidades de Muros y San Juan de la Arena

Son rincones que espolean a nuestra imaginación, invitándola a dejarse pasear por la nostalgia y el recuerdo.

Aún hoy, cuando las aguas de las últimas porciones de este río se corrompen de residuos, las angulas siguen pescándose con los procedimientos más tradicionales, ahogadas de antaño... 

Por el precio que alcanzarán después en el mercado, ¡bien merece la pena detener el tiempo!


viernes, 17 de abril de 2015

Derviches



La palabra derviche viene a referirse, en su significado etimológigo, a aquellos sufíes que "buscan la puerta". 

El Sufismo es una corriente espiritual integrada en el Islam cuyos orígenes se remontan a la antigua Persia, antes de la era cristiana, y que actualmente cuenta con unos 50 millones de adeptos cuyo fin es buscar a Dios a través del amor, desde la unión y mediante la elevación del alma a unos niveles superiores de conciencia. 

Además de esta faceta espiritual el sufismo ha dado lugar una rica cultura, en forma de música y poesía, que se desarrolló en diferentes ámbitos y países, estando especialmente presente en Turquía y Pakistán.


La danza de los derviches no va de la mano del azar... Cada  movimiento y cada gesto simbolizan alguna cosa. Los giros se suceden según determinadas reglas, en lugares y momentos muy precisos. 

La mano derecha se coloca extendida hacia lo alto con la palma mirando hacia el infinito, la mano izquierda se dirige hacia la tierra: de esta manera el bailarín, en sus giros, se convierte en un mediador entre el cielo y la tierra, entre lo infinito y lo finito, y la persona se vacía para ser un canal de lo divino..




martes, 14 de abril de 2015

Deporte





Esta es una de las fotos más simpáticas que hice y que probablemente haré...

Esa mañana, harto ya de nadar entre la multitud que colmaba, un año más, el poblado de casetas de la Feria del Libro de Madrid, y cuando me disponía a abandonar el Parque de El Retiro, pude ver a esta joven octogenaria sentada en el bordillo de la acera, calzándose un par de deportivas para disponerse a hacer, con una resolución capaz de humillar al mismísimo Carl Lewis, los oportunos ejercicios de estiramiento que -imagino- precederían a su sesión de footing.

Pronto dejaremos de tener viejos. Nos hemos empeñado en reconvertirlos, en disfrazarlos, en agruparlos en el cosmético bando de los "chavales de la tercera edad". El asunto empezó siendo dialéctico ("nuestros mayores", "madurez", "edad de oro") para acabar siendo... ¡Vaya Ud. a saber cómo!...

A veces, cuando navego entre las imágenes más simpáticas de mis recuerdos, recupero una que parece estar abonada a la capacidad de dibujarme la sonrisa: la de un hombrecito enjuto, arrugado en su avanzada edad, en el andén de la estación del Norte de esta misma ciudad, y empeñado en llevarme las maletas. Yo debía tener apenas 10, quizá 12 años, y me dejé impresionar por su uniforme gris de botones dorados, al que complementaba una gorra de plato. En el frontal de esa gorra, y con una solemnidad desproporcionada para la que cabría esperar de su cargo, podía leerse con letras igualmente doradas: "MOZO". Ese día asimilé la intemporalidad de lo temporal, comprendí la absoluta flexibilidad de cuanto se refiere a la edad... La coquetería siempre acabará imponiéndose a la nimiedad del significado de las palabras. 

No dudo que Bergson tuviese razón al postular que el tiempo es relativo, creo que a estas alturas todos sabemos que lo es; pero que el filósofo me perdone: antes que relativo es inexorable...


-->

Procesionando en La Vera



Se ha dicho de Extremadura que, por ser puente entre dos orillas de tendencias muy contrapuestas, consigue la síntesis perfecta entre el intimismo y recogimiento de la Semana Santa castellano-leonesa, y el barroquismo folklórico de la andaluza. No hay duda de que esto es cierto, aunque no lo es menos el afirmar, ejercitando el narcisismo de los matices, que la Pascua extremeña posee señas de identidad propias y ajenas a toda influencia externa. Sirvan como muestra, destacándolas de un abultado contexto, las imágenes que ilustran el fenómeno de los Empalaos de Valverde de la Vera, en Cáceres. 

Aunque desprovisto de las motivaciones religiosas y del fervor que cabría esperar de mi pasión, soy asiduo de las procesiones de la Semana Santa en general y, por razones obvias, de las de mi pueblo en particular. Su estética, su tradición, y lo que tienen de fenómeno social ó cultural acabaron cautivándome la afición y espoleando mi curiosidad. Muchos años he seguido los ordenados pasos de las distintas cofradías, a lo largo de las estrechas pendientes del casco antiguo, al cadencioso ritmo y desafinado son de tambores y cornetas.


No deja de resultar curioso el que procesiones y escenificaciones, originariamente propias y casi exclusivas de un entorno occidental y mediterráneo (aunque desde aquí emigraron para implantarse con fuerza en toda Latinoamérica), tengan su origen en el Cisma Protestante y la Reforma, iniciada por Lutero a principios del siglo XVI, y cuyas tesis fueron críticas con la veneración de imágenes por inferencia interpósita. Según ellos, tal veneración podía derivar en prácticas cercanas a la idolatría y se prestaba, junto con las indulgencias y las bulas, al culto de una codicia que emanaba ya desde el mismísimo Vaticano.

El Concilio de Trento, orquestado por la oficialidad católica del momento -Carlos V desde el poder político, Paulo III desde el religioso- y en un intento de reafirmar las bases de la doctrina tradicional frente a las corrientes de la reforma, no sólo dió un espaldarazo a la imaginería como elemento de veneración, sino que exhortó a los fieles hacia su lucimiento y exhibición.

En esos momentos la influencia espiritual de Roma solo alcanzaba a ser monolítica en España, Portugal e Italia, los lugares en los que tales exhibiciones -las procesiones- llegaron a tener el predicamento que hoy podemos ver, algunos incluso disfrutar.


JARANDILLANOS EN PROCESION
Y ya que hablamos de La Vera, fijemos el zoom en una de nuestras procesiones, concretamente en la del Domingo de Ramos en Jarandilla de La Vera... Ocurría en el año 2006...


MIRADAS DE SEMANA SANTA
Y quisiera terminar con estas peculiares "miradas de la Semana Santa", que recopilé hace casi una década... Para acceder  tendrías que pulsar el botón.

-->