domingo, 27 de marzo de 2016

El Juílla


El Juílla, en Torremenga de la Vera

De todos es sabida la existencia de los evangelios apócrifos los cuales, como ya vinieran haciendo los que conocemos como sinópticos (de san Mateo, Marcos, Lucas y Juan), pretenden el relato de los hechos que giraron en torno a la vida y milagros de Jesucristo y sus apóstoles. Lo que diferencia a sinópticos de apócrifos es la oficialidad con la que la iglesia revestiría a los unos, hacia el siglo IV, desdeñando a los demás.

Pero esos otros no sólo existieron, también contaron con predicamento y numerosos seguidores, fundamentalmente en los albores del cristianismo. Así, serían apócrifos evangelios como el de Tomás, María Magdalena o el de Judas Iscariote que nos ocupa hoy, de entre los más antiguos y que desmentiría su traición, convirtiéndola en el desempeño de la elevada misión de facilitar la de Jesús, a través de su entrega: porque sin Pasión, sin muerte y sin resurrección, no habría sido posible la redención.

Según las nuevas teorías Judas habría sido el encargado de que todo sucediese tal cual estaba escrito, desde que Jesús le dijo: "Tú superarás a todos ellos (refiriéndose a los Apóstoles), tú sacrificarás al hombre que me recubre..."

El Juílla, en Torremenga de la Vera

Sean como fueren las cosas y en tanto en cuanto se esclarecen definitivamente los hechos: cada año, el Domingo de Resurrección y en numerosos pueblos de España, siguen juzgando a Judas y quemándolo por traición...


EXTRAS DEL POST
Ver la quema del Juílla en Jarandilla de la Vera


domingo, 20 de marzo de 2016

Puertas al campo



Paseando por un parque urbano pude ver esta curiosa iniciativa que rápidamente convertí en imagen: la de un solitario y oxidado candado aferrado a la rama del árbol de la que fue colgado, hace ya algunos años...

Desde que Federico Moccia lo usase en su novela "Tengo ganas de tí", el romántico simbolismo de los candados acabó trascendiendo, más allá de las farolas del Puente Milvio, para campar en los lugares más insospechados, como la rama de este árbol... Y cabría esperar que, cambiados soporte y escenario, se alterasen también el mensaje y su significado...

En estos días en los que, por nuestras vergonzante postura y tímida respuesta para con la crisis de los refugiados, no me siento particularmente orgulloso de mi condición de europeo: la imagen de la rama abriéndose camino, a pesar del restrictivo y asfixiante abrazo del candado, me recuerda que la vida no entiende de fronteras...


domingo, 13 de marzo de 2016

Luz verde para...



La capital del Turia nos invitó a reflexionar recientemente y respecto del potencial comunicador de elementos tan cotidianos como los semáforos: durante días los 20 paritarios, con figura de mujer, que se instalaron en sus calles, acapararon las portadas de los diarios más importantes de nuestro país.

Una de las cosas que impactará en la atención de quien visite Berlín es la silueta de este muñeco verde: se trata del Ampelmann, el hombrecito de los semáforos que vino usándose en la RDA desde la era en que Maricastaña los instaló (1961) y que hoy, después de ser recuperado (2006) cual icono nostálgico, se erigió como símbolo de la capital germana, existiendo tiendas específicas dedicadas al importante merchandising que gira en torno a este muñeco.

Ampelmann, quien representó al feliz ciudadano de la RDA acudiendo a su trabajo, es el mejor ejemplo de lo que sería un semáforo icónico, aunque también los hay reivindicativos, divertidos e incluso románticos...


El uso de los semáforos como mero instrumento de comunicación no comenzó en Valencia, como tampoco fue en Berlín, sino en Lugo y también en 2006, cuando los 75 de la Ronda de la Muralla se prestaron a ser feminizados, luciendo falda puntualmente y según diseño de la artista uruguaya Luz Darriba. Tal iniciativa dio entonces la vuelta al mundo, aunque hoy, a tenor de lo acontecido en Valencia, todos parecen haberlo olvidado ya...

Desde entonces Soria, Sagunto, La Coruña, Cáceres, Fuenlabrada... muchas ciudades han utilizado sus semáforos como canales de expresión... Esta moda, ya lo comprenderéis, no se limita a España, como tampoco a perseguir la paridad en asunto de género: En mayo de 2015 Viena instaló semáforos con parejas homosexuales cogidas de la mano, apoyando a los colestivos de gays y lesbianas. Holanda hizo lo propio hace unos días... En Argentina algunos muñecos lucen coletas, por lo que en pura lógica se refieren a ellas como a las semáforas...

Tal y como comentábamos al principio del post, además de los icónicos y de los reivindicativos, también hay semáforos divertidos y románticos... 


EXTRAS DEL POST
Wikipedia de Ampelmann
Album de semáforos



sábado, 12 de marzo de 2016

Llueve sobre mojado



De la lectura de Forelatos se deduce, creo que con facilidad, mi pasión por los viajes, una pasión que se apuntala y reafirma en la llamativa escasez de destinos que constituyeron excepción a la hora de sorprenderme o entusiasmarme... 

Y es que acabo viendo belleza por todas partes, en cada rincón, de cada pueblo, suburbio o ciudad, en cada forma de vida, comprobando con cada experiencia que efectivamente: "viajar es el único gasto que enriquece".

Y qué deciros de esas ocasiones en las que el viaje constituye, además de preciosa experiencia en sí misma, un bocado con el que aplacar la exacerbada curiosidad, o la justificación para desplegar todo un abanico de aficiones, como la fotografía o la de escribir un blog compartiendo estas vivencias... ¿?

La imagen de hoy muestra el acceso a lo que comenzó siendo la Iglesia de Santa Engracia y acabó como Panteón Nacional de Portugal, en el que reposan los restos de aquellos lusitanos que fueron particularmente grandes en las distintas parcelas sociales: desde Vasco de Gama a Amalia Rodrígues, pasando por Luis de Camoes...

Construir este edificio barroco, pero sobre todo concluirlo, fue labor que llevó unos 250 años, por lo que para los portugueses sería algo así como nuestra "Obra del Escorial", a la que recurrir cuando se pretende ilustrar tales tardanzas... Y viendo la foto, en la que lavan la puerta cuando llueve, se entiende que así fuera...



sábado, 5 de marzo de 2016

Paseo por el Rhin



Tras volver a constatar el impresionante flujo de su caudal, la intensidad de su tráfico mercante y los numerosos testimonios culturales que salpican sus distantes orillas, no puedo evitar pensar que este río ha sido siempre una aorta para Europa

En alguna ocasión he disfrutado del privilegio de surcar sus aguas a bordo de fugaces cruceros. El exceso en la síntesis me llevaría a contaros que el Rhin no es más (ó no es menos, siempre dependerá del cristal) que un cocktail de cuatro elementos, con el meticuloso aderezo que cabría esperar de un restaurador alemán: románticos castillos de los que hablamos en un lugar específico; pintorescos pueblecitos cuyas casas -de maderas entramadas- alcanzan un orden estético capaz de rivalizar con los decorados propios de un parque temático; numerosos manantiales de aguas carbónicas o termales que justifican la fuerte implantación de la talasoterapia en la zona; y laderas –más o menos abruptas- de ordenadas vides, de las que se extrae un vino blanco, afrutado, de cierto prestigio. 

No hace falta deciros que el Rhin, como casi todo, ocupa mucho más que su tópico y sirvan, y con el ánimo inicial de no extenderme demasiado, algunos ejemplos seleccionados de entre los más representativos: 

Fue en Mainz (Maguncia), una de las importantes poblaciones de sus orillas, donde Gutenberg, regalándonos la imprenta, nos invitó a salir del período de diez largos siglos de oscuridad que supuso la Edad Media.

Más adelante -siguiendo el curso del río pero también el de los siglos- en Bonn, la ciudad que hasta hace muy poco fue “sucedáneo de Capital” de una Alemania dividida, Beethoven componía su novena sinfonía. La filigrana de sus notas corales le pone hoy sonido de fondo a nuestra identidad de europeos.

Hagamos la última escala de esta sucesión reivindicativa en Colonia, el techo del arte gótico, una ciudad que no quiso conformarse con el agua que le brindó siempre el río, aún siendo esta tan generosa como constante, e inventó agua propia; aunque de esto ya hemos hablado aquí


DATOS: El Rhin es la vía de navegación interior más importante y, a la vez, la corriente fluvial de paisaje más hermoso de Europa. Su curso es de 1.320 kms y su cuenca alcanza los 252.000 km cuadrados. Nace en los Alpes, en el cantón suizo de Graubünden, y desemboca en un dilatado delta holandés en el mar del Norte. Su tramo más atractivo (Rhin Central) es el alemán, entre Maguncia y Colonia.