domingo, 30 de agosto de 2015

Mota del Marqués



Cada una de las veces que tuve ocasión de pasar junto a este pueblo, y habréis de creerme si os digo que fueron muchas, cada una de esas veces tuve el mismo pensamiento: el de considerar que este conglomerado de casas constituía una síntesis perfecta de la Historia.

No me resultó fácil fotografiarlo, lo entenderéis si os digo que siempre iba con prisas y que cuantas veces lo intenté no encontré mejor ángulo que éste que os muestro: se trata de la Mota del Marquésun pequeño pueblo de la provincia de Valladolid que a duras penas alcanza las 400 almas.

Los motivos de las sacudidas que este villorio produjo sobre mi fascinación los vemos precisamente en esta imagen, es la que Mota ofrece desde la carretera Nacional VI... En ella se plasma la distribución vertical del poder, una pirámide de las jerarquías que dirigieron siempre nuestros destinos:

1.- Arriba, en lo alto de este otero castellano: los restos del castillo del Marqués Rodrigo de Ulloa, dirigiendo los destinos del pueblo hasta su destrucción de mano de los franceses.

2.- A medio camino entre el castillo y la población: la iglesia, fiel instrumento del que la nobleza se valió siempre para garantizarse una situación de privilegio y para mantener su opresión.

3.- En la base de la pirámide: el pueblo, desde donde hicieron esta otra foto.



sábado, 29 de agosto de 2015

Toros y tradiciones



A lo largo de los últimos años y a tenor del impacto suscitado por determinadas noticias que nos fue sirviendo la actualidad, se han ido avivando foros con posturas pro y anti-taurinas, a la par que recrudeciéndo sus enfrentamientos dialécticos.

A medida que los leo, a medida que analizo cuantos datos aportan a sus respectivas causas observo que mis sentimientos, hasta hace poco aletargados en el rincón de las causas que no agitan mi interés, se van acercando poquito a poco, pasito a paso, hasta posicionarse en el bando de la defensa de los derechos del animal.

Y es que el argumentario de los pro-taurinos cae de su propio peso, por tropezar con una grave carencia de honestidad:

1.- Desde el irrespetuoso exabrupto de un -habitualmente genial- Joaquín Sabina: "No vayan a los toros si no quieren, pero dejen de tocarnos los cojones, que hay cosas más importantes... No hablen ni de ecología ni de amor a los animales, porque no conozco a nadie que ame más a los toros que los ganaderos y los toreros... Si yo fuera animal me gustaría ser toro de lidia: a ninguno se le respeta más, ninguno está mejor tratado, y además tiene la posibilidad de que lo indulten, y pasarse el resto de su vida follando vacas sin parar..."

2.- Pasando por quienes se basan en criterios de tradición, que es incuestionable, pero que nunca podría dar fuelle al salvajismo, como tampoco lo harían otras muchas tradiciones como la ablación, que es lo primero que me golpea la mente de una lista de las que -aunque fueran pocas- siempre resultarían una infinidad de tradiciones injustificables.

3.- Tendría una respuesta similar para quienes aducen cuestiones económicas, refiriéndose al número de puestos de trabajo que giran en torno a la feria... Las guerras son igualmente decisivas para mantener a la industria armamentística...

4.- Y de verdad, a estas alturas no me apetece más que hacer oídos sordos para con quienes sostienen la insensibilidad de pensar que el toro no siente...

5.- O que la lidia supone -para ellos- la ocasión de mostrar su nobleza y la oportunidad de morir con bravura...

Debemos recordar nuestro pasado, todo nuestro pasado y fundamentalmente por ser nuestro, aunque sin dejar de limar los aspectos que nos acercaron a la barbarie, a medida que vamos evolucionando: es esta la única forma de avanzar en la dirección que entiendo correcta.

En la fotografía, un hallazgo sorprendente que debo y agradezco a mi amigo Agustín Oterino cuando hace algunos años me mostró, a muy pocos kilómetros de la ciudad de Salamanca, en el término municipal de Calvarrasa de Arriba, la que desde el Siglo I consideramos la plaza de toros más antigua de España.



sábado, 22 de agosto de 2015

Las dos pollas de Don Gil


La verbena de La Paloma, en Madrid

El insulto gilipollas quiere referirse a un grado avanzado de inconveniencia, a aquellos bocazas metepatas a los que generalmente adornan muchas menos luces que estupideces.

Como todos sabemos, por cuanto podemos constatarlo a menudo, la palabra acabó siendo una "distinción" muy utilizada en nuestros días, derivando incluso en otros términos de idéntica intención e insolvencia: gilipuertas, gilorio, gilitonto, gilipicha, arrastrando incluso algunos una cierta territorialidad como giloy (en Madrid), gilinovi (Canarias) o gilindario (Murcia).

¿Pero de dónde viene gilipollas?... Pues en esta ocasión y como casi siempre que las cosas no están del todo claras, existen diferentes teorías, siendo con mucho la más divertida, la castiza que relaciona la descalificación con Don Baltasar Gil Imón de la Mota, quien allá por el siglo XVII fue fiscal del Consejo Supremo de Castilla y Gobernador de Hacienda, un individuo cuya relevancia justificó que hasta llegase a ser alcalde de Madrid y tener una calle a su nombre en el foro, entre la Ronda de Segovia y el Paseo Imperial. 

Tenía Don Gil un par de hijas sosonas y poco agraciadas, a las que gustaba mostrar en todos los festejos, celebraciones y verbenas populares, con la esperanza de que en la exhibición acabasen encontrando marido... La burla en la llegada a estos actos sociales, de Don Gil y sus pollas* (que así se llamaba a las-os jóvenes en la época a la que nos estamos refiriendo) fue lo que acabó generando este curioso insulto tan español...


* En el DRAE se sigue conservando una acepción. 
En Inglaterra serían chicks (polluelas), en Francia Cocotte (gallina).



domingo, 16 de agosto de 2015

Reunión de jefes



Unas simpáticas instantáneas con las que tuve la suerte de toparme en las inmediaciones de la Puerta de Toledo -de Madrid- mientras disfrutábamos de los actos organizados con motivo de la festividad de la Virgen de la Paloma.

Entre el Jefe de Grupo, el de Escuadra y el Jefe de Equipo, puede afirmarse que el Samur no anda escaso de mandos. Por lo que bien podrían servir estas instantáneas para ilustrar esa frase tan nuestra, la que afirma que existen...

"Más jefes que indios!"

O aquella otra, de uso muy habitual en mi Extremadura:

"Reunión de pastores, ovejas muertas"

Con el convencimiento de que no son tan lobos como los pintan, y la condicionante premisa de haber sido jefe también: publico este post desde el respeto, la admiración y el cariño hacia un buen número de ellos que, como en con cualquier otra cosa y a pesar de un refranero adverso, de todo hubo en esto de los jefes, de todo hay y habrá...


lunes, 10 de agosto de 2015

Sobre vinos sobrevalorados...



Un año más los vinos de la región de La Borgoña francesa se erigen como los más cotizados del mundo, de una manera indiscutible -que no admite réplica- ya que ocuparían:
-. las tres primeras plazas de un supuesto podium virtual
-. siete de los diez primeros puestos
-. y algo más concluyente aún: 40 de los 50 vinos más caros del mundo serían borgoñeses.

Un año más Wine Searcher, una empresa londinense fundada en 1999, publica su lista de los 50 vinos más caros tras estudiar a 54.876 bodegas de todo el mundo. La lista de este año vuelve a erigirse cual homenaje a la figura de Henry Jayer, un viticultor visionario muerto en 2006, que supo revolucionar la elaboración borgoñesa al introducir el paso previo de la maceración y pre-fermentación en frío. Su vino Richebourg Grand Cru sería, según la actual edición, el vino más caro del mundo al alcanzar los 15.213 Euros por botella... Se da la circunstancia de que el tercer clasificado, el Cros Parantoux (12.169 euros/botella) de la Romanée-Conti, es también diseño suyo.

El primer Burdeos, el archifamoso Petrus (2.469 euros/botella) aparecería en el puesto número 18 de una lista en la que la presencia de esta región, tradicionalmente tan relevante, se definiría como escasa...

Una lista que se completa con algunas presencias aisladas, como la de un vino de la Ribera del Ródano (Francia), un par de Champagnes (uno de ellos, por supuesto, de Dom Perignon), dos vinos alemanes y uno californiano...


domingo, 2 de agosto de 2015

Diez días de octubre



El mes de octubre de 1582 constituyó uno de los momentos más curiosos de nuestra historia, en todo el mundo occidental y a lo largo de diez de los días de este mes -exactamente del 5 al 15- no nació nadie, no hubo defunciones como tampoco ninguna otra efeméride... 

Para entender lo que ocurrió realmente tendremos que remontarnos en más de 2000 años...
   
Los romanos usaban un calendario basado en los movimientos lunares. Para el calendario Romano el año tenía 10 meses y duraba 304 días, por lo que poco a poco se iría acentuando un desfase que los antiguos arreglaban como bien podían, a base de reajustes.

Tuvo que llegar Julio César quien en el año 45 a.C. instauró el calendario Juliano, al contrario del anterior se basaba en los ciclos solares... El año pasaba entonces a tener una duración aproximada de 365,25 días, lo que se arregló estableciendo que uno de cada cuatro años fuese bisiesto y tuviese un día más, tal y como lo conocemos actualmente.

En el año 325 d.C. el emperador Constantino convocó el Concilio de Nicea, en el que entre otras muchas cosas se ocuparon de las festividades religiosas. La fijación de algunas de estas fiestas se basó en criterios puramente astronómicos: la Pascua, por ejemplo, se celebraría el domingo siguiente al plenilunio posterior al equinoccio de primavera. 

Con el paso de los años otro desfase, esta vez astronómico, se fue haciendo evidente respecto de algunas de las festividades del calendario. Y es que el año no dura 365,25 días, tal y como estableciera en su momento el calendario Juliano, su duración exacta es de 365,242189 días, es decir: unos 11 minutos menos.

Hubieron de pasar muchos, concretamente 1257 años, para que acabasen con tal imprecisión: el papa Gregorio XIII reemplazaría el calendario Juliano por el actual Gregoriano. Con la corrección, ocurrió que el día siguiente al 4 de octubre no fue el día 5, sino el 15, por lo que esos 10 días de octubre del año 1582 ¡NUNCA EXISTIERON!.


En las fotografías podemos ver el reloj astronómico de la catedral de Estrasburgo, que visité en dos ocasiones a lo largo de este último año: el primer reloj, llamado "de los 3 Reyes", se construyó en 1352... Dejó de funcionar en el siglo XVI, aunque de aquél antiguo reloj se conserva un gallo autómata de madera policromada y hierro forjado, que puede verse expuesto en el Museo de Artes Decorativas de esta ciudad y que se considera el autómata más antiguo que se conserva en occidente.

En 1574 Dasypodius terminó un segundo reloj,  mucho más complejo y elaborado, que se mantuvo en funcionamiento hasta poco antes de la Revolución Francesa.

Debemos el reloj actual a Schwilgué, quien en 1842 perfeccionó complicando el segundo y consiguiendo, al introducir por vez primera los criterios y correcciones gregorianas, un calendario perpetuo para todas las fiestas religiosas...

Muchos otros relojes astronómicos europeos se inspiraron en el de Estrasburgo, una compleja maquina que no sólo nos da la hora oficial, entre movimientos de autómatas perfectamente sincronizados, también calcula el tiempo promedio, el día, el mes, el año, el signo zodiacal, las fases lunares y las posiciones de los planetas.



sábado, 1 de agosto de 2015

Ojo turco


Ojos turcos incrustados en el marco de una fuente, en Estambul

El Nazar, o piedra del mal de ojos, al que también se conoce como ojo turco u ojo griego, según el lugar en el que nos encontremos, es un amuleto muy popular en los países que delimitan las costas más orientales de nuestro Mediterráneo.

Bien sea en las casas, en los negocios, o en forma de colgante para la muñeca o el tobillo, el Nazar es un objeto cotidiano para las culturas de esta zona, adónde viene usándose para alejar la mala suerte, protegerse del mal de ojo o -lo que es lo mismo- de los malos efluvios de la envidia. 

Como es lógico, algo tan popular, cargado de tanta bondad y buenas intenciones, acabaría expandiéndose en el uso, de manera que es frecuente que  se utilice el logo para centenares de otros fines, sirvan como ejemplos el imán de la puerta de mi nevera u otros...