martes, 19 de mayo de 2015

Una historia de peluche



Teodoro Roosevelt fue invitado a una cacería por el gobernador del estado de MississippiYa desde el principio el mandatario había manifestado su deseo de disparar a un oso...

Con gran suerte, el segundo día los componentes de la comitiva de caza, integrada por numerosos jinetes, reporteros, perros y conducida por el guía Holt Collier, avistaron un viejo y gordo oso al que después de un rato de persecución pudieron acorralar. El presidente se había quedado rezagado y el oso, mientras tanto, se defendía a zarpadas del ataque de los perros, cobrandose la vida de algunos de ellos.

Collier quería salvar la presa para que Roosevelt pudiera cazarla, pero también quería salvar a los perros, por lo que propinó un tremendo golpe con la culata de su escopeta a la cabeza del animal, dejándolo semiinconsciente y amarrándolo después al tronco de un árbol, en espera de la llegada del presidente. 

Cuando por fin apareció, el guía ofreció al Presidente la posibilidad de disparar al plantígrado, pero al verlo en un estado tan lamentable y de completa indefensión, Roosevelt juzgó que sería “antideportivo” y guardó su arma.

Los numerosos reporteros se encargaron de que la anécdota fuese conocida de inmediato. El caricaturista Clifford K. Berryman hizo un dibujo en el que se mostraba la actitud compasiva de Roosevelt ante un animal indefenso, lo que sirvió para fortalecer, según las interpretación políticas de la época, la posición del presidente respecto a los linchamientos de negros en el estado de Mississippi.

La caricatura se hizo popular y un matrimonio de inmigrantes judíos rusos (Morris and Rose Michtom) que poseía un establecimiento de venta de dulces decidió confeccionar un Teddy’s bear (el oso de Teddy, diminutivo de Theodore) y exhibirlo en su tienda. Como recibieran diversas ofertas y el matrimonio no sabía si era correcto vender el muñeco sin la aprobación de Roosevelt (después de todo, llevaba su nombre), envió uno de los Teddy Bears al presidente preguntando si se opondría a la comercialización del juguete. Roosevelt respondió que no había ningún problema y que no se oponía a su comercialización, pero que no creía que su nombre sirviese para vender osos de peluche....
Uno de los primeros Teddy Bears (1903)

El matrimonio Michtom inició el lucrativo negocio de venta de Teddy Bears. Tan bien les fue, que abandonaron el negocio original de venta de dulces y se dedicaron de lleno a la confección del popular juguete que sigue siendo popular aún en nuestros días.

Tanta repercusión llegó a tener entonces, que Roosevelt usó el oso como emblema del partido republicano para las elecciones presidenciales de 1904 (que consiguió ganar).


1 comentario:

Julian Castro dijo...

Siempre y todos los dia son fechas para no pasar por alto, vivamos una epoca de armonia, acompañamineto y detalles, celebra compartiendo y regalando
Regalos con Peluches o Chocolates en familia y para todos.